Mutuo es aquello que nos pertenece, lo que nos hace comunes, aun en
propia personalidad. Es mutuo ese lazo que, sin ser visto, nos conduce
allá a donde vamos. Lo es ese órgano que adaptamos a los cuerpos para
que se interrelacionen y, en su engarce, dirijan sus fuerzas por un
mismo motivo, para un mismo objetivo. Es el mutuo con el que vamos a
tratar: el producto de haber dotado al plano de un órgano que favorece
la práctica de sus inquietudes más imaginativas.
Técnicamente definiremos al Mutuo como el elemento que se adapta a
los cuerpos con los que se quiere realizar un acoplamiento que puede
ser definitivo o bien reversible y mutante. Es un elemento, un órgano,
que prescinde de sexos: en realidad, una guía que porta y conduce los
puntos a su encuentro, siendo que son transmisores de fuerzas en
libertad de opción direccional. El Mutuo es el punto a través del cual
transcurren las fuerzas direccionadas de cuerpos dispares en su
acoplamiento.” (en “Mutuos”- 2004)
.
“Obtuvimos la herramienta que nos permite la obra secuencial que recrea
relación de planos en el espacio, dadas sus prestaciones como
dispositivo: permite la inferencia de un plano en otro para conjugar
con él formando otra unidad aún manteniendo su independencia al ser
direccionable, dimensionando el conjunto  cuando se orienta diferente
un plano de otro de los conjuntados. Un ejercicio de graduaciones que
no ceja en cualquiera de sus desarrollos.
El Mutuo es el elemento practicable al plano para que pueda ejercer
éste en el logro de esas consecuencias. Los vacíos que se procuran al
plano, en su ocupación, conviértense en eje y, por ende, en
transmisores de fuerza, que la recoje y la proyecta.” (“Inhoc”- 2006)

INHOC

El situar “tus” planos a voluntad, sus mutuos a voluntad, hace posible
la concepción de “Tablas” y “Mapas” de utilidad para quien se
desenvuelve en asuntos de medición, confeccionando “Redes” con la
exactitud requerida a su función. Las formaciones métricas (numéricas)
resultantes, en plano o dimensionadas, mantendrán los equilibrios que
proporciona la repetición de una unidad que lo hace para lograrse de
nuevo a sí misma en medida proporcionada y relacionándose con sus otras
mismas en otras direcciones. En este ejercicio reproductor de
“múltiples”, tras su dimensionabilidad a espacio cerrado, en objeto
sólido, desnudamos sus intríngulis y averiguamos la relación de fuerzas
que, partiendo de su punto-eje y discurriendo por cuatro planos que en
el se encuentran, producen su apariencia externa y la apariencia de sus
componentes, que serán Múltiples sólidos que , en su recomposición,
reproducen figuraciones según pretensión y definitivas o estructurales
(elemento partícipe en estructura).

Este “Principio”, en el primer cierre a puntos equidistantes del eje y
discurriendo por los cuatro planos, reproduce un poliedro de seis caras
cuadradas y ocho caras triangular-equilaterales, que son las bases de
las pirámides que conforman las aristas de sus vértices al eje: seis
pirámides de base cuadrangular y ocho pirámides de base triangular en
vértice compartido. ( Seis mitades de octaedro y ocho tetraedros).
Desde este conjunto de equilibrios elegiremos dirección de sus fuerzas
para diferentes conformaciones en próximos cierres, teniendo presente
que cada nuevo vértice se convierte en otro Principio de otra relación
esférica que comparte mitades con sus anteriores y sus posteriores. Los
componentes internos de esta figuración, esos poliedros que la
conforman “Unidad de Principio Esférico”, son “piezas” que, en su
relación, conforman otras para estructuración y ocupación de espacios,
en alternancia de octaedro y tetraedro: